jueves, 15 de diciembre de 2016

Y en la mañana te pensé

Cosecha de algodón viste el cielo.
Espongosos y tiernos, así van
mis pensamientos hacia ti.

martes, 13 de diciembre de 2016

No estamos

Mesa dw café con cuatro sillas.
Tras la ventana iba muriendo la tarde
y dejamos huérfano el lugar donde, según
 San Juan de la Cruz, habríamos
de examinarnos en el amor.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Nada es inalterable

Faro de Trafalgar. Playa con faro al.fondo.
La marea deja estrías como la vida en la piel.

Brochazo de gracia

De un certero bocado, le arrebató el pincel cuando la espera le tenía tan excitado que conociéndola, sabía que la hora de salida no llegaría. Sofía chequeaba desde todos los ángulos y a corta, media y larga distancia el resultado de una composición nada satisfactoria. Mientras, Leny se cruzaba una y otra vez de izquierda a derecha con pasitos cortos y brincando. Luego, tendido boca arriba, jugaba con las partículas de luz que entraban por el ventanal. Y así, tras horas, en un desesperado intento trepó por las piernas de Sofía y atrapó el pincel que voló dando un final brochazo de gracia en el centro del lienzo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Sol dormido

http://contarenbreve.blogspot.com.es/2016/12/playa.html - paisaje de playa
Por el camino de las rocas busqué el horizonte.
Nubes, densas y tercas te ocultaban
y allí estábamos, tú dormido,
 silenciosa la playa y yo lejana.

jueves, 1 de diciembre de 2016

No ha lugar a la nostalgia

La alarma sonaba con sones de blues. Miró el reloj y escondió la cabeza bajo la almohada. Día duro, pensó. El blues dejó de sonar. Desconectó la alarma, comprobó los últimos mensajes y ojo avizor repasó la actualidad. Lo de siempre, se dijo. Un mes que dormía en soledad. Con el humo del primer té se escapaba el recuerdo de Juan acariciando su espalda. No ha lugar a la nostalgia, exclamó. Se alisó el pelo, maquilló su desánimo y bajó las escaleras. Última reunión y de vuelta. Ya en casa, se tumbó en el sillón aspirando la fragancia que Juan impregnó en aquel lugar de paz. Repitió el ritual y generosamente se sirvió una copa de brandy de Jerez. El líquido caoba se hizo arte en el cristal. Miró la fotografía. Ambos brindaban, celebraban su amor por las calles de Lisboa. Una lágrima cayó en la copa y en el primer trago notó como él le tarareaba al oído.

Así comenzábamos

Un dragón tras mi ventana

Una vez intenté luchar contra un dragón, este inmenso animal me dio un zarpazo con su cola y quedé herida. En meses me cobijé en el silen...