viernes, 28 de abril de 2017

Pensamientos para cenar

Estaba cenando y los pensamientos saltaban al plato como ingredientes invitados. No paraba de pensar. Pensaba en el pasado en que si hubiese pensado de otra manera ahora no tendría que estar constantemente preocupándome en planear estrategias ni habilidades para permanecer a flote. Mientras bebía aquel excelente vino de oferta comprado en el supermercado del barrio, mi fijación mental pasó a ser preocupación sobre qué pasaría en el futuro si mis reflexiones no me daban para encontrar la salida correcta del laberinto. Y así llegué al postre; un plátano canario bien maduro, como me gustan a mi. Pero al dar el primer bocado, se me indigestó la fruta. Al final tuve un serio empacho de tanto meditar y cavilar y el estómago prefirió ponerse de fiesta. Esta circunstancia me hizo considerar que tanto recapacitar no es bueno.

martes, 25 de abril de 2017

En espera

Aldabón de puerta antigua.
Mi puerta está cerrada.
Habito en el interior de la casa
donde las palabras se esconden
o me buscan. Se burlan o me aman.
La puerta espera a que llames.
La clave son tus manos,
esas que distraídas
no encuentran el llamador.
Abriré al tercer golpe.
Uno, dos, tres.
Recuerda.

viernes, 21 de abril de 2017

Hágase la JUSTICIA

Esa mañana me levanté y la luz natural parecía tocada de una belleza inédita. Como cada día encendí la radio y la cantinela habitual llenó de sonidos la cocina mientras que el olor del café adornaba el aire. Desde el baño, me cepillaba los dientes a la vez que puse especial atención y activé la escucha para no perder hilo de la información que daba la periodista: Un virus humano, que no informático, afectó a jueces y fiscales del Estado quedando todos y todas infectados e infectadas de una extraña actividad. El efecto dominó ha ocasionado que anden aplicándose en cuerpo y alma en hacer justicia.

JUSTICIA con mayúsculas enfatizaba la voz de la presentadora del noticiario matinal más seguido de la radio española.

La otra cara de la moneda mostró que las fuerzas de seguridad de país, policías, agentes de la Guardia Civil y funcionarios de sedes judiciales y centros penitenciarios, no daban abasto a cumplir las órdenes de sus superiores. Minutos más tarde en la televisión pude ver cómo hordas de políticos intentaban, pasaporte en mano, abandonar el país. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Opción vida

Cuando se entra por esa puerta la vida se detiene. Comienza un tiempo de horas espesas y diálogo con la incertidumbre. Las habitaciones huelen a calles cercanas a la muerte y la esperanza se torna diva escurridiza y por una causa u otra andamos a su caza para que no se nos escape. Ella es nuestro reclamo; nuestra hermosa zanahoria a la que seguir. Los pasillos se llenan y vacían de murmullos, suspiros, sollozos y de pasos que suenan a final o a bello principio. A veces las lágrimas se derrumban tuberías abajo y hay informes que gritan la palabra desahucio sin pudor y con toda la agresividad des sus nueve letras. La libertad circula distraída fuera del recinto e iniciamos una severa lucha por recuperarla. Sobrevivir, adelantar al frío espejo de la debilidad o firmar un pacto con el abandono.
De entre todos los escenarios posibles elegir la vida es la opción. 

lunes, 17 de abril de 2017

Maldito escalón

Solitario e introvertido. Así creció y vivía Ray. A sus cuarenta y largos años no se le había conocido novia y apenas conservaba amistades de la infancia. Su mundo se reducía al encriptado paisaje gris de su madre; una octogenaria dulce consagrada a los cuidados de su único hijo. Madre soltera trabajó duro para dar una buena educación y mucha ternura a su vástago; su verdadero amor. La dificultad de Ray los unió aún más y en ese microcosmos creado entre ambos lo único que alteraba el paso de los días era la llegada de las estaciones. Aquella tarde como tantas, salió a dar su paseo por la Alameda. Bajó con cuidado la escalera del portal y se dirigió hacia el banco donde estaba su horizonte; pasos contados, semáforos sonoros y calles conocidas. Pero, aquel intruso y maldito escalón le hizo tropezar. Cayó de bruces perdiendo sus gafas oscuras. Acto seguido una mano cálida le ayudaba a incorporarse. Nunca optó por un perro guía. Aquella mano se convirtió desde aquel día en su seguro asidero. Eva es hoy su compañera y madre de sus tres pequeñas.

miércoles, 12 de abril de 2017

Luna

LunaLlena.jpg
En esa luna de brillos altivos y primavera extrema, andan los sueños.
En su mar de deseos no hay rompeolas sino miradas cautivas y miles de versos.
Luna de poetas, luna de insomnes, luna del vagabundo, luna de presagios, luna de hielo y luna de miedos.
De entre todas, hoy prefiero la de Abril.

martes, 4 de abril de 2017

Nadie dijo que fuera fácil la vida

http://annabelnavarro.com/sobre-mi/
La Bloguera, Autora de Ficción y Trabajadora Social, Annabel Navarro, participa en contarenbreve con este emotivo texto sobre la vida y la fina línea entre estar en ella o dejar de estarlo. Deseo que os guste.

Nadie dijo que fuera fácil la vida… Venimos al mundo sin ser preguntados, si quiera, si nos apetece. Obligados, casi asfixiados, nos expulsan del útero materno, no sin antes ponernos a prueba y comprobar cuán capaces somos de salir por un huequito de no más de 10cm. Cansados, con frío y aturdidos, nos dan una palmadita en la “espalda” y nos dejan en medio de esto a lo que llaman vida, sin un mísero manual de instrucciones.
Sí, nadie dijo que fuera fácil la vida… pero a veces lo fácil pasa a difícil, y de ahí a complicado, en un movimiento de pestañas. De repente, nadie te pregunta si estas preparada y, sin previo aviso, te lanzan un nuevo desafío sin más armas que tu sonrisa y tus ganas. Vencer o perder, es cuestión de suerte, o tal vez no. La única esperanza que nos queda es que cuando todo acabe podamos ser nombrados… “supervivientes”.

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lunes, 3 de abril de 2017

Amanece

amanecer.jpg
Romper la tela de araña que apresa mi calma.
volver a usar tinta y papel.
Llenar con verdades las horas negras.
Esperar que el rumbo del viento cambie
y que el sol no arañe sino que acaricie la piel enamorada del verano.
Entonar un mea culpa por los pasos perdidos
las ilusiones vendidas y los deseos traicionados.
Rendir homenaje a los excesos. Buscar en las maletas
atrevidos retales de juventud y soñar.


Llorar sin consuelo al no hallar la mano
que me lleva a tu abrazo.
Oír la música de las teclas escribidoras.
Oler la sangre que derrama la historia
e hilvanar la trama que se esconde tras el miedo.
Creer en la lluvia, arma limpiadora.
Rescatar de los sótanos del tiempo los versos mudos.
Sentir que no se agota el venero surtidor de la palabra
y que amanece a pesar de los opresores, a pesar de los mediocres,
a pesar del tirano.


Así comenzábamos

Un dragón tras mi ventana

Una vez intenté luchar contra un dragón, este inmenso animal me dio un zarpazo con su cola y quedé herida. En meses me cobijé en el silen...